IKEA y el Mundial: una lección de real time marketing que todas las marcas deberían aprender
No somos muy futboleras, pero ayer como todos estaba pendiente del partido entre España y Portugal. Y en medio de toda esa conversación, hubo una marca que consiguió colarse de la manera más sencilla y más efectiva que he visto en mucho tiempo.
Esa marca fue IKEA. Y lo hizo con una mosquitera y unas toallas.
La acción
IKEA España lanzó una mosquitera con el mensaje "Calma, el Bicho hoy no pasa". Cualquier español o portugués entiende a la primera a quién se refiere "el Bicho" sin que nadie tenga que explicarlo.
La respuesta de IKEA Portugal no tardó en llegar: unas toallas rojas y amarillas con el eslogan "Vai ser limpinho, limpinho", algo así como "esto va a estar chupado".
Dos productos de toda la vida. Cero producción compleja. Y toda España y Portugal hablando de IKEA el día del partido.
¿Por qué funciona?
Lo más inteligente de esta acción no es el producto ni el copy. Es el momento.
Esas mismas creatividades publicadas esta semana no tendrían ninguna gracia. Publicadas el día del partido, con todo el mundo pendiente del resultado, son una masterclass de timing.
Pero hay algo más: ninguna de las dos marcas afirma en ningún momento quién va a ganar. Dejan que sea el propio consumidor quien complete el mensaje en su cabeza. Y cuando obligas a tu audiencia a pensar un segundo, esa idea se queda grabada mucho mejor.
La lección real
Eso es real time marketing de verdad. No es publicar rápido. Es publicar exactamente cuando la conversación está en su punto más caliente.
Y IKEA lo tiene clarísimo: hoy una marca no compite con la marca de al lado. Compite con los memes, con los grupos de WhatsApp y con el hilo de Twitter donde tu cuñado lleva una semana diciendo que hoy marca Cristiano.
La conversación ya existe. La pregunta es si tu marca forma parte de ella o la está viendo desde fuera.
¿Qué aprendemos de esto en The Creative Comms?
Que las mejores acciones de marketing no siempre son las más caras ni las más elaboradas. Son las más oportunas.
Conocer a tu audiencia, entender el momento cultural en el que vive y tener la agilidad para reaccionar a tiempo, eso vale más que cualquier presupuesto.

